DIANA VELASQUEZ
Serie ¿Cuántas cumbres caben en una montaña? capítulo Volcanes.
Lapiz y tambor bordado sobre lino.
30 x 42 x 1 cm.
Las montañas son alteradas lentamente por los efectos del cambio climático y la extracción de sus recursos. Su conservación es el resultado de la lucha y la negociación constantes. Procesos geológicos tales como la pérdida significativa y frecuente de permafrost o la gelifracción, —el proceso por el cual el agua, al congelarse en las fisuras de la roca, provoca su fractura—, han ido modificando numerosas montañas.
Al igual que la naturaleza, el ser humano está sometido a una operativa de sobre explotación que repercute en su equilibrio. La montaña se convierte así en una metáfora de los desafíos que muchos individuos deben afrontar diariamente, a menudo solos: una carga laboral extenuante, la imposibilidad de llegar a fin de mes, los impedimentos para tener un techo... Situaciones desgastantes que afectan su salud física y mental.
En ¿Cuántas cumbres caben en una montaña?, cuestiono las lógicas de explotación así reivindicar espacios de cuidado bienestar y sanación que funcionan como gestos de resistencia.


